jueves, 22 de marzo de 2012

N° 13 PROGRAMAS DE DESARROLLO COGNOSCITIVOS EN VENEZUELA

El Ministerio de Educación auspicia programas especialmente diseñados para desarrollar habilidades para pensar; los cuales actúan sobre la base de una organización sistemática de los procesos a ser activados y de la experiencia e información a ser utilizada, bajo el supuesto de que, una vez internalizado a través de una metodología que pone el contenido y la experiencia al servicio de los procesos.


Para Beau Fly Yones (1986) "la transferencia de procesos y habilidades en una sociedad en la cual el "cambio" es la gran constante, por ello la transferencia es un proceso que al igual que los otros procesos debe ser incluido explícitamente. Los programas especialmente diseñados para desarrollar habilidades para pensar utilizan contenidos simples que no distraigan la atención del estudiante y le faciliten la concentración en el proceso utilizado y la toma de conciencia acerca del "como" lo utiliza.

La didáctica de procesos dirigidas al desarrollo y utilización de habilidades cognoscitivas, en forma consciente y sistemática permite al individuo pasar del proceso simple de adquisición y almacenamiento de información que luego es producida sin modificación alguna, a procesos más complejos de pensamiento a través de los cuales la información es transformada, evaluada, utilizada y/o creada.

Existen diversas metodologías diseñadas para propiciar el desarrollo cognoscitivo, entre ellas están las citadas por Glaser (1985) y Stranberg (1984): El "Proyecto Inteligencia" (1981) el cual se compone de un conjunto de manuales tanto para docentes como para el alumno, cada uno de los cuales provee material didáctico para trabajar en clases de 45 minutos con jóvenes de séptimo, octavo y noveno año de Educación Básica. El objetivo principal es desarrollar en el estudiante la toma de conciencia acerca de procesos cognoscitivos básicos en el enfrentamiento con actividades complejas.

La Metodología "Aprender a Pensar" de Edward De Bono (1976) la cual pretende desarrollar las habilidades de pensamiento del individuo a través de un conjunto de herramientas de pensamiento. Estas herramientas son entre otras : PNI (positivo, negativo, interesante), CTF (considera todos los factores), planificación, APO (alternativas, posibilidades y opciones) las cuales constituyen las primeras herramientas o las básicas.

El programa SOI (estructura del intelecto) de Mery Mecker (1979) intenta dotar al estudiante de las habilidades intelectuales necesarias para aprender y hacer uso de su pensamiento crítico. El Programa Enriquecimiento Instrumental de Reuven Feuerstein (Israel, 1980) pretende desarrollar en el individuo habilidades para aprender mejor. Pone énfasis en la importancia de los procesos, operaciones y funciones cognoscitivas a nivel de entrada, elaboración y salida del acto mental, e intenta que el individuo identifique sus propias fallas cognoscitivas y las pueda corregir.

Enseñanza basada en proceso.

Los procesos de pensamiento constituyen la operacionalización del acto mental y permiten describir los elementos que conforman la estructura de una operación cognoscitiva cualquiera. Pensar en términos de procesos significa concentrar nuestra atención, no solo en los contenidos o en la información acerca de hechos o situaciones, sino en la manera de operar con esos contenidos para generar productos nuevos, resultantes de un proceso de transformación de la información, que de otra manera sólo servirían para ser almacenada y reproducida sin modificaciones substanciales. Los procesos considerados de esta manera vienen a ser como funciones que se aplican sobre el dominio de los contenidos para generar un rango de resultados que varia de acuerdo al nivel de complejidad de la operación mental que se aplica y el propósito que se desea lograr .

En nuestra experiencia hemos encontrado que para manejar un proceso de manera efectiva, no es suficiente conocer y comprender la función que define el proceso, sino que además es necesaria practicar su aplicación hasta lograr el habito y la capacidad de usarlo en forma natural y espontánea en variedad de situaciones y contextos.

Requiere un aprendizaje internalizado y de una ejercitación dirigida a promover la transferencia. Una vez logrado el desarrollo mental deseado para realizar una determinada operación de pensamiento, los procesos constituyen herramientas que facilitan la toma de decisiones y contribuyen a mejorar la capacidad para resolver problemas y para manejar la interacción del sujeto con su ambiente. De hecho, el propósito fundamental de este esfuerzo está precisamente en mejorar las funciones que guardan relación con estas capacidades intelectuales.

Según Ausubel (1976) la resolución de problemas "involucra un proceso, a través del cual el aprendiz descubre la manera de combinar reglas previamente aprendidas y aplicarlas en el tratamiento de situaciones nuevas". Pensamos que este proceso no debe referirse simplemente a la combinación y aplicación de reglas, sino que debe dejar abierta la posibilidad de generarlas y, aun mas, de definir nuevas relaciones. El desarrollo de habilidades y estrategias cognoscitivas no solo requiere de la estimulación del sujeto para reproducir y aplicar asociaciones previamente establecidas, sino para combinar y reconstruir hechos, así como para establecer nuevas asociaciones, las cuales surgen del esfuerzo activo de la persona y de su interacción con objetos e imágenes.

El agente que facilita el proceso enseñanza-aprendizaje debe estimular la producción de tales asociaciones y la generación de nuevas propiedades y relaciones para la reestructuración de los esquemas existentes. En muchos experimentos con estas metodologías se ha logrado verificar que se puede mejorar la efectividad en el logro de estos propósitos, cuando se enseñan en forma explícita procedimientos de pensamiento o heurísticas que conduzcan a esas reestructuraciones de conceptos e ideas. Por otra parte, la enseñanza de habilidades para pensar supone un conocimiento de la estructura interna del proceso de pensamiento, factor que a su vez se relaciona con el control de la efectividad de la actividad de aprendizaje. La Cibernética ha desarrollado métodos para controlar "cajas negras" lo que no invalida el hecho de que mientras más transparente sea la caja, mayor será la posibilidad de ejercer su control.

Una técnica para enseñar a pensar en términos de procesos consiste en analizar dichos procesos y descomponerlos en operaciones discretas y elementales, las cuales se organizan en secuencias de aprendizaje que actúan como activadores de nuevos procesos y actos de pensamiento. Este análisis, por supuesto considera, además del acto mental en si, las actividades y condiciones apropiadas para que ocurra el aprendizaje. En general muchas personas coinciden en reconocer que es difícil configurar un proceso cognoscitivo a menos que se conozcan y se clarifiquen las operaciones correspondientes. Sin embargo, se sabe que no hay una manera única de realizar dicha descomposición u que lo importante no es precisamente crear rigidez sino mas bien generar estrategias que agilicen la mente y que faciliten el desarrollo de un pensamiento organizado, critico y creativo que opere de manera efectiva al tratar con situaciones tanto académicas como de la vida real.

Un aspecto que vale destacar es la forma de llegar al manejo de estos procesos y de sus respectivas operaciones de pensamiento. En este sentido se señala la inconvenciencia de dar a los estudiantes "recetas" para memorizar. El acto de aprendizaje en este caso no puede reducirse a inducir al estudiante a "recordar" el proceso de pensamiento a ser aplicado; este método no lleva a ningún resultado. El procedimiento es muy diferente y la aplicación del proceso debe surgir como el resultado de la internalización del acto mental, a través de un aprendizaje diferente en el cual se llegue a adquirir el habito de usar los procesos de construir, reorganizar y transferir esquemas de pensamiento. Este proceso a su vez demanda un aprendizaje guiado por ciertos principios, los cuales difieren de los utilizados para la enseñanza de conocimientos verbalísticos que implican la memorización de hechos y reglas. Uno de los grandes errores, al enseñar procesos, ha sido precisamente el haber querido transferir las técnicas de enseñanza de conocimientos al logro de destrezas cognoscitivas y habilidades intelectuales. Muchos se ha hablado de hábitos, de practica, de aprender haciendo, entre otros., pero estas recomendaciones parece que, en muchos casos, se han quedad también en el nivel de conocimientos y comprensión y no han pasado a ser objeto de un estudio organizado y sistemático de la forma cómo ocurren los hechos en situaciones de aprendizaje como estas, que requieren de una didáctica apropiada.

La adopción de una idea como la que se propone implica llevar a cabo acciones dirigidas a intervenir el sistema educativo con la intención de modificar los curriculos, no sólo en lo referente a contenidos sino a enfoques y metodología. Se requiere incluir, además de las asignaturas tradicionales una materia referida a procesos cuya enseñanza sea objeto de un tratamiento separado, basado en principios provenientes de una didáctica apropiada a la enseñanza de habilidades. Se requiere, en un comienzo, guiar al educando para que comprenda la diferencia entre desarrollar habilidades y aprender contenidos y más tarde lograr que integre los aprendizajes tanto de los contenidos como de los procesos para mejorar su funcionamiento y su capacidad para pensar en términos de operaciones cognoscitivas más abstractas y complejas.

Una característica de esta intervención es la intencionalidad y el propósito de dirigir y optimizar el desarrollo de la capacidad intelectual, a diferencia del proceso que ocurre en toda persona cuando, en forma natural y espontánea, interactua con los estímulos sin que le asista un propósito deliberado. En muchos casos se precisa que esto es simplemente aprendizaje; evidentemente lo es; pero existe una diferencia entre una interacción natural y espontánea del hombre con su medio y una intervención intencional, sistemática y dirigida a optimizar el desarrollo de ciertas habilidades. En este caso se crean condiciones para lograr un aprendizaje más integral y aplicable a un mayor rango de situaciones. Por otra parte, la inclusión de procesos como materia de aprendizaje incorpora componentes curriculares más universales y más independientes de patrones culturales particulares. Se piensa que la enseñanza en los años venideros debería estar dirigida a buscar aquellos componentes curriculares que cumplían con la condición de contribuir a formar individuos en el manejo de procesos y de métodos y sistemas de pensamiento que lo capaciten para resolver problemas y para tomar decisiones, independientemente de los contenidos que se están manejando en cada caso particular.

Enseñar ahora no es suministrar, aportar, proporcionar, dar conocimiento a los estudiantes, de poco sirve tal cosa. Ya hemos dicho que el conocimiento dado al estudiante este lo interpreta de acuerdo a su estructura conceptual y le da su propio significado. El docente debe enseñar ahora al estudiante a que recorra el difícil y, con frecuencia, largo camino entre la lectura que le permite realizar sus representaciones conceptuales y la lectura que del mismo tema hacer las ciencias.

Para ayudarle a realizar este proceso, el educador necesariamente necesita conocer las representaciones, las construcciones, las ideas previas que posee el estudiante sobre el tema a enseñar.

El proceso de construcción de conocimiento es un proceso fundamentalmente íntegro e individual. Basado en el proceso de equilibración, que la influencia del medio solo puede favorecer o dificultar el diálogo que se establece entre sujeto y objeto y la mediación social no constituye un factor determinante, ya que la construcción de la estructura intelectual es progresivamente más potente y obedece en el último término, a una necesidad alterna de la mente.


Existen principios que orientan el proceso de enseñanza, estos son:

1.- El principio de construcción que la educación debe ofrecer al estudiante actividades que faciliten la construcción y reconstrucción del conocimiento.

2.- El principio de estructuración establece que la educación debe propiciar la creación, por parte del estudiante, de esquemas organizativos de la información adquirida.

3.- En el principio de funcionalidad, la enseñanza debe propiciar la creación de estructuras de generalidad y nivel de abstracción.

4.- En el principio de unidad, la educación debe responsabilizarse de la función cognoscitiva, afectiva y social del estudiante a través de experiencias de aprendizaje.

5.- En el principio de adaptación operativa, el aprendizaje se realiza a través de las operaciones que el sujeto realiza con el medio ambiente físico y social.

6.- En el principio de motivación, la motivación es el resultado de la ruptura momentánea del equilibrio, la educación utilizará esta fuerza si tiene éxito en presentar un estímulo que obligue a la creación de una nueva estructura o partir de las organizaciones persistentes.

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