jueves, 22 de marzo de 2012

N° 09 ESTRATEGIAS DE APRENDIZAJE

Definidas de una manera amplia, las estrategias de aprendizaje son conductas o pensamientos que facilitan el aprendizaje. Estas estrategias van desde las simples habilidades de estudio, como el subrayado de la idea principal, hasta los procesos de pensamiento complejo como el usar las analogías para relacionar el conocimiento previo con la nueva información (Weistein, Ridley, Dahl y Weber, 1988-1989).

Una primera aproximación a las estrategias de aprendizaje nos remite a la diferenciación entre estrategias impuestas e inducidas, principalmente referidas al estudio de textos escolares. Las primeras son impuestas por el profesor o programador de textos al realizar modificaciones o manipulaciones en el contenido o estructura del material de aprendizaje. Las estrategias inducidas se vinculan con el entrenamiento de los sujetos para manejar directamente y por sí mismos procedimientos que les permitan aprender con éxito. Es decir, las estrategias impuestas son elementos didácticos que se intercalan en el texto, como resúmenes, preguntas de reflexión, ejercicios, autoevaluaciones, etc., mientras que las estrategias inducidas son aportaciones, como el auto-interrogatorio, la elaboración, la repetición y la imaginería, los cuales son desarrollados por el estudiante y constituyen sus propias estrategias de aprendizaje.

Los dos tipos de estrategias:

instruccionales (impuestas) y de aprendizaje (inducidas), son estrategias cognoscitivas, involucradas en el procesamiento de la información a partir de textos, que realiza un lector, aun cuando en el primer caso el énfasis se hace en el material y el segundo en el aprendiz (Aguilar y Díaz Barriga, 1988).


De acuerdo con Rigney (1978), las estrategias cognoscitivas son "las operaciones y los procedimientos que el estudiante utiliza para adquirir, retener y recuperar diferentes tipos de conocimiento y ejecución" (p. 165). Asimismo, indica que las estrategias cognoscitivas involucran capacidades representacionales (como la lectura, imaginería, habla, escritura y dibujo), selectivas (como la atención y la intención) y autodireccionales (como la autoprogramación y el automonitoreo), y se componen de dos partes: a) una tarea cognoscitiva orientadora, y b) una o más capacidades representacionales, selectivas o autodireccionales.

De igual manera, Gagné (1987) propone que las estrategias cognoscitivas son capacidades internamente organizadas de las cuales hace uso el estudiante para guiar su propia atención, aprendizaje, recuerdo y pensamiento. El estudiante utiliza una estrategia cognoscitiva cuando presta atención a varias características de lo que está leyendo, para seleccionar y emplear una clave sobre lo que aprende, y otra estrategia para recuperarlo. Lo más importante es que emplea estrategias cognoscitivas para pensar acerca de lo que ha aprendido y para la solución de problemas.

Las estrategias constituyen formas con las que el sujeto cuenta para controlar los procesos de aprendizaje. Según Dansereau (1985), de la técnica empleada depende el tipo de aprendizaje que se produzca: memorístico o significativo. Sin embargo, ambos tipos representan un continuo, de acuerdo con la teoría de Ausubel, en la cual la memorización o repetición se incorpora en las primeras fases del aprendizaje significativo. Cualquiera que sea el tipo de aprendizaje que finalmente se produzca, las estrategias ayudan al estudiante a adquirir el conocimiento con mayor facilidad, a retenerlo y recuperarlo en el momento necesario, lo cual ayuda a mejorar el rendimiento escolar.

Clasificación de las estrategias

Existen diferentes clasificaciones de las estrategias, una de ellas es la que proponen Weinstein y Mayer (1985). Para estos investigadores, las estrategias cognoscitivas de aprendizaje se pueden clasificar en ocho categorías generales: seis de ellas dependen de la complejidad de la tarea, además de las estrategias metacognoscitivas y las denominadas estrategias afectivas.

1. Estrategias de ensayo para tareas básicas de aprendizaje

Existe un número de tareas educativas diferentes que requieren de un recuerdo simple. Un ejemplo de estrategia en esta categoría lo constituye la repetición de cada nombre de los colores del espectro, en un orden serial correcto. Estas tareas simples ocurren particularmente en un nivel educacional menor o en cursos introductorios. Una diferencia importante entre expertos (quienes utilizan la información de manera efectiva) y novatos (quienes aún no dominan las estrategias efectivas para recuperar y utilizar la información), parece estar relacionada con la base de conocimientos que poseen. La estructura, la organización y la integración de esta base de conocimientos es importante para la experta toma de decisiones, aun para los alumnos más inteligentes, con formas profundas de procesamiento de la información.

2. Estrategias de ensayo para tareas complejas de aprendizaje

Las estrategias de aprendizaje en esta categoría son más complejas y tienden a involucrar el conocimiento que se extiende más allá del aprendizaje superficial de listas de palabras o segmentos aislados de información. Las estrategias en esta categoría incluyen copiado y subrayado del material de lectura. Generalmente involucran la repetición dirigida hacia la reproducción literal. Estas actividades parecen ser particularmente efectivas cuando se ejercitan conjuntamente con otras estrategias que conducen a un procesamiento significativo de la información, tales como el uso de la elaboración, la organización o el monitoreo de la comprensión.

3. Estrategias de elaboración para tareas básicas de aprendizaje

La elaboración involucra el aumento de algún tipo de construcción simbólica a lo que uno está tratando de aprender, de manera que sea más significativo. Esto se puede lograr utilizando construcciones verbales o imaginales. Por ejemplo, el uso de imaginería mental puede ayudar a recordar las secuencias de acción descritas en una obra, y el uso de oraciones para relacionar un país y sus mayores productos industriales. La creación de elaboraciones efectivas requiere que el alumno esté involucrado activamente en el procesamiento de la información a ser aprendida. Numerosos estudios han demostrado que esto es un prerrequisito importante para el aprendizaje significativo versus la codificación superficial para el recuerdo.


4. Estrategias de elaboración para tareas complejas de aprendizaje

Las actividades de esta categoría incluyen la creación de analogías, parafraseo, la utilización de conocimientos previos, experiencias, actitudes y creencias, que ayudan a hacer la nueva información más significativa. Una vez más, la meta principal de cada una de estas actividades es hacer que el alumno esté activamente involucrado en la construcción de puentes entre lo que ya conoce y lo que está tratando de aprender. Las diferentes maneras de elaborar incluyen el tratar de aplicar un principio a la experiencia cotidiana, relacionar el contenido de un curso al contenido de otro, relacionar lo que se presentó anteriormente en una lectura a la discusión actual, tratar de utilizar una estrategia de solución de problemas a una situación nueva y resumir un argumento.

5. Estrategias organizacionales para tareas básicas de aprendizaje

Las estrategias en esta categoría se enfocan a métodos utilizados para traducir información en otra forma que la hará más fácil de entender. En esta categoría se incluyen, por ejemplo, el agrupamiento de las batallas de la Segunda Guerra Mundial por localización geográfica, la organización de animales por su categoría taxonómica, etc. En este tipo de estrategias, un esquema existente o creado se usa para imponer organización en un conjunto desordenado de elementos. Nótese que las estrategias organizacionales, como las de elaboración, requieren un rol más activo por parte del alumno que las simples estrategias de ensayo.

6. Estrategias organizacionales para tareas complejas de aprendizaje

Las estrategias organizacionales pueden ser también muy útiles para tareas más complejas. Ejemplos comunes del uso de este método con tareas complejas incluyen el esbozo de un capítulo de un libro de texto, la creación de un diagrama conceptual de interrelaciones causa-efecto, y la creación de una jerarquía de recursos para ser usados al escribir un trabajo final. Parecen contribuir a la efectividad de este método tanto el proceso como el producto.

7. Estrategias de monitoreo de comprensión

La metacognición se refiere tanto al conocimiento del individuo acerca de sus propios procesos cognoscitivos, como también a sus habilidades para controlar estos procesos mediante su organización, monitoreo y modificación, como una función de los resultados del aprendizaje y la realimentación.

Una sub área dentro de la metacognición que es particularmente relevante, se llama monitoreo de comprensión. Operacionalmente, el monitoreo de la comprensión involucra el establecimiento de metas de aprendizaje, la medición del grado en que las metas se alcanzan y, si es necesario, la modificación de las estrategias utilizadas para facilitar el logro de las metas. El monitoreo de la comprensión requiere de varios tipos de conocimiento por parte de los alumnos. Por ejemplo, ¿cuáles son sus estilos preferidos de aprendizaje?, ¿cuáles son las materias más fáciles o más difíciles de entender?, ¿cuáles son los mejores y los peores tiempos del día? Este tipo de conocimiento ayuda a los individuos a saber cómo programar sus horarios de actividades de estudio y los tipos de recursos o asistencia que necesitarán para una ejecución eficiente y efectiva.

Los alumnos también necesitan tener algo del conocimiento acerca de la naturaleza de la tarea que van a ejecutar, así como de los resultados anticipados o deseados. Es difícil lograr una meta si no se sabe lo que es. Por ejemplo, muchos estudiantes experimentan gran dificultad para leer un libro de texto, a pesar de la cantidad de tiempo y esfuerzo que le dedican a la tarea. Muchos estudiantes no saben seleccionar las ideas principales y detalles importantes para estudios posteriores. Tratan cada oración como si fuera tan importante como las demás. El no saber acerca de las diferentes estructuras del texto, o cómo identificar la información importante, puede hacer que la lectura de un texto sea una tarea casi imposible.

8. Estrategias afectivas

Las estrategias afectivas ayudan a crear y mantener climas internos y externos adecuados para el aprendizaje. Aunque estas estrategias pueden no ser directamente responsables de conocimientos o actividades, ayudan a crear un contexto en el cual el aprendizaje efectivo puede llevarse a cabo. Ejemplos de estrategias afectivas incluyen ejercicios de relajación y auto-comunicación o auto-hablado positivo para reducir la ansiedad de ejecución; encontrar un lugar silencioso para estudiar para así reducir distracciones externas; establecer prioridades, y programar un horario de estudio. Cada uno de estos métodos está diseñado para ayudar a enfocar la capacidad (generalmente limitada) del procesamiento humano sobre la meta a aprender. Eliminando las distracciones internas y externas se contribuye a mejorar la atención y lograr la concentración.

La problemática de las estrategias: la transferencia

La enseñanza de las estrategias de aprendizaje se ha enfrentado con un problema básico, que tiene que ver con su propia validez: la transferencia de los aprendizajes a la situación escolar. La asimilación de estrategias en un contexto de laboratorio, con finalidades de investigación, tiene pocas probabilidades de ser generalizables a una situación real, si los contenidos de la tarea son sensiblemente diferentes a los que el alumno debe aprender de manera cotidiana.

La transferencia se ha definido como la posibilidad de aplicar las habilidades entrenadas en otras situaciones a diferentes tareas y materiales (Aguilar y Díaz Barriga, 1988). ¿Qué posibilidades existen de que determinadas estrategias como elaboración o redes, aprendidas por medio de contenidos de historia, se puedan adaptar al aprendizaje de contenidos de las ciencias naturales o de matemáticas? Además, existe un problema aún más difícil de resolver, que tiene que ver con la adaptación de la estrategia recién aprendida a los propios estilos y formas de aprendizaje que el estudiante utiliza regularmente, con los cuales se siente seguro.

La problemática que plantea la transferencia es complicada y no es posible tratar de darle solución por una sola vía. Sin embargo, es posible considerar algunas sugerencias que ofrecen diferentes autores. Santiuste, Barriguete y Ayala (1990) proponen el entrenamiento de estrategias junto con tareas educativas para mejorar el rendimiento escolar. Suponen que, de este modo, el alumno puede percibir la aplicabilidad de las técnicas a materias concretas, y la relación entre una metodología y un contenido, lo cual redunda en una mejora de aprendizaje.

Aguilar y Díaz Barriga (1988) sugieren que el problema de la transferencia puede resolverse si se enseña a los estudiantes no sólo las estrategias de aprendizaje sino también estrategias metacognoscitivas, las cuales son empleadas para detectar las discrepancias entre lo que se sabe y lo que no se sabe, y para monitorear los procesos de adquisición y comprensión de la nueva información. De esta manera, los estudiantes no solamente mejoran la ejecución y el completamiento de la tarea, sino la transferencia y el mantenimiento de las habilidades adquiridas.

Antonijevic y Chadwick (1981) desarrollan el concepto de metacognición, a la cual le asignan tres funciones: la planificación del aprendizaje, su supervisión sobre la marcha (o monitoreo) y la evaluación del éxito del aprendizaje y de la aplicación de las diferentes estrategias.

1. La planificación involucra varias fases por las que el alumno debe pasar, y el profesor debe estar atento para asegurarse de ello. La primera es el conocimiento sobre la naturaleza de la tarea. Aunque parezca obvio, porque de alguna manera un ejercicio siempre guarda conexión con lo aprendido, el alumno no sabe en muchas ocasiones qué es lo que debe hacer. Para el profesor implica una clarificación de la tarea; para el alumno implica un proceso de indagación hasta conocer la índole del problema o tarea que realizará.

Una segunda fase se relaciona con saber lo que se domina y lo que no se domina en la tarea a realizar. Si el alumno sabe lo que ya domina, puede relacionar, de manera relativamente sencilla, la información nueva con aquélla relevante previamente aprendida.

Por último, el alumno debe fijarse objetivos de aprendizaje de corto plazo contra los cuales contrastar sus progresos durante la ejecución de la tarea. Además debe decidir acerca de las estrategias específicas que utilizará en su aprendizaje.

Estas tareas de preparación para el aprendizaje son quizá, dentro de los procesos de metacognición, las que permiten al alumno una transferencia exitosa a una variedad de situaciones, tanto de conocimientos como de estrategias.

2. La supervisión del proceso, llamada también monitoreo, es una especie de evaluación personal del progreso que el estudiante percibe en sí mismo al realizar una tarea. El monitoreo impulsa al estudiante a convertirse en un auto-regulador de su propio proceso de aprendizaje y un estratega avanzado. Constantemente debe estar preguntándose: ¿Entendí tal concepto?, ¿con cuáles otros conceptos puedo relacionar éste?, ¿cómo está mi ritmo de aprendizaje?, ¿esta estrategia está dando los resultados que planeé?, etc.

3. La evaluación final que el estudiante hace de los resultados de la tarea, se refiere a su propia evaluación sumaria e implica el estar consciente de cuánto aprendió, en cuánto tiempo, con cuáles dificultades, bajo qué condiciones, etc. El estudiante puede comparar varias estrategias que ha usado e identificar aquéllas que se adaptan de manera idónea a los requerimientos de las siguientes tareas. Por ejemplo, si usó imágenes en una tarea en la que había abundancia de proposiciones verbales y manejo de conceptos abstractos, puede llegar a la conclusión de que la próxima vez debe cambiar de estrategia. Si siente que no está seguro del conocimiento recién adquirido, puede tratar de afianzarlo mediante el uso de una estrategia de retención, o recurrir al profesor o a sus compañeros más avanzados.

Además de los procesos metacognoscitivos, los factores motivacionales parecen jugar un papel importante en la transferencia de las estrategias aprendidas. Si a un alumno se le expone con claridad cómo puede mejorar sus métodos de aprendizaje mediante el dominio de ciertos procedimientos, que al final pueden apreciarse en su propio rendimiento académico, es probable que al menos su disposición para experimentar las estrategias aumente, en contraposición con el alumno al que se deja creer que el aprendizaje es una capacidad inamovible, y se siente amenazado por el esfuerzo adicional que implica el dominar las estrategias.

Como sugieren McKeachie, Pintrich y Lin (1989), al referirse a un programa de entrenamiento de estrategias de aprendizaje:

"Como en cualquier otro programa de entrenamiento estratégico, enseñamos a los alumnos acerca de estrategias que puedan ser útiles para su aprendizaje. También les enseñamos las razones teóricas y empíricas que sostienen estas estrategias. Tratamos de ayudarlos a entender cómo y por qué las estrategias mejorarán su aprendizaje. Asumimos que los estudiantes que poseen estos conocimientos condicionales de estrategias de aprendizaje estarán más dispuestos y motivados a usar estrategias durante y después de nuestro curso".

La efectividad con la que operen las estrategias depende fundamentalmente de la transferencia que internamente arregle el propio estudiante por lo que, si se pretende que utilice tales estrategias de manera permanente en las situaciones cotidianas, es necesario que se le brinden además, tanto apoyos motivacionales como orientaciones acerca de los procesos metacognoscitivos en los que se puede apoyar.

G:\Técnicas estratejias de apendizaja.htm

Estrategias de aprendizaje

Estructuras metacognitivas. Motivación. Ansiedad. Sistemas de reflejos. Percepción auditiva, olfativa, gustativa y táctil

ESTRATEGIAS DE APRENDIZAJE

1. CONCEPTO

Es relativamente nuevo en la psicología de la educación; los niños superdotados son más conscientes de su proceso de aprendizaje y de los cambios que deben realizar para mejorarlo.

No existe una única definición de estrategia de aprendizaje

.• Conjunto de procedimientos o procesos mentales empleados por un individuo en una situación en particular de aprendizaje para facilitar la adquisición de conocimientos (Wenstein, 1999).

• Conjunto de procesos o pasos que pueden facilitar la adquisición, almacenaje y utilización de la información (Dumaerau, 1997).

2. TIPOS

DE CODIFICACIÓN: son los procesos que usamos para introducir la información, organizarla y facilitar su recuperación.

a) ELABORACIÓN: son aquellas que nos permiten construir asociaciones entre el material a estudiar y que permiten establecer la prioridad de las partes de una lección o de un material a estudiar. Son:

1. Uso de imágenes: pueden ser impuestas o inducidas. Las impuestas son las que el profesor da al alumno para que la construya, la dibuje…de manera que permita asociar y relacionar algunos elementos dentro de una lección. Las inducidas son las que el alumno construye a partir de pistas o pautas del profesor.

2. Uso de la doble imagen: enlace fonológico entre una palabra que en un idioma suena igual que otra en español. En menores de siete años, las imágenes preferentemente han de ser impuestas. En secundaria es más eficaz que los alumnos generen sus propias imágenes.

3. Key Word: asociar fonológicamente una palabra de un idioma con otra de otro idioma, que tengan a su vez entre ambas algún punto común en su significado.

4. Acrósticos y mensajes clave: se compone de palabras con sentido, y cada una de ellas nos induce al recuerdo de otras (Napoleón mange alligrement six poisson sans claquer d'argent).

5. Apuntes: para tomar apuntes de manera correcta es necesario saber distinguir entre información supraordenada y subordinada; se puede conseguir subrayando lo que es más importante (supraordenada). También es necesario traducir la información con palabras propias y usar abreviaturas de palabras. La desventaja de esta técnica es la interferencia entre la función de codificación y la función de almacenaje y comprensión.

6. Uso de modelos o metáforas: puede ser impuesta o inducida. Hasta los nueve años no es conveniente, por ineficaz, el uso de modelos inducidos, sino impuestos. Un modelo o metáfora implica dotar de una estructura simbólica a un material informativo de tal forma que todos sus elementos queden relacionados.

b) ORGANIZACIÓN: consisten en establecer, de un modo explícito, relaciones internas entre los elementos que componen los materiales de aprendizaje. Al organizar el material se intenta facilitar su recuperación mediante un número mayor de conexiones.

ESTRATEGIAS RELACIONADAS CON MATERIALES SENCILLOS

a) Categorización: permite poder recuperar mejor una determinada información. Moeley investigó cómo los niños categorizaban una serie de imágenes que presentaba desordenadamente. Los resultados son que los niños hasta ocho años tienen dificultades para organizar un material aparentemente desordenado; a partir de los nueve es cuando mayoritariamente los niños pueden hacerlo.

ESTRATEGIAS RELACIONADAS CON MATERIALES COMPLEJOS

• RESUMEN: nos indica las relaciones supraordenadas y subordinadas entre los elementos informativos. Para permitir esta relación es interesante utilizar previamente la técnica del subrayado. Con ello, seleccionamos ideas claves y secundarias. Se usa un lápiz bicolor. No deben incluirse elementos irrelevantes, redundantes. Las claves para un buen resumen son: seleccionar e inventar la idea principal; no incluir la información ya incluida; que el resumen no sea tan largo como el propio material a resumir (se recomienda entre una tercera y una sexta parte del material).

• ESQUEMA: consiste en extraer las ideas principales, secundarias, ejemplos y disponerlos de una forma gráfica según diferentes formatos. Claves del buen esquema: sólo por una cara del folio, usar distintos colores, usar distintos tamaños de letras, no escribir frases, expresar los distintos tipos de ideas de la forma más breve, recoger la información más relevante del tema. Sus ventajas son: visión de conjunto, permite visualizar la relación que existe entre las ideas, que permite expresar la jerarquización de las ideas y facilita la integración de las ideas de forma lógica. Puede ser numérico o de llaves.

• MAPA MENTAL: técnica de síntesis que integra imágenes y conceptos. Es una representación gráfica y creativa de un proceso integral que facilita los repasos efectivos y tomar notas. Es una estructura creciente y organizada que integra los modos de pensamiento lineal y espacial. Se compone de imágenes, colores, palabras clave, símbolos, código. Sus características son: muestra la jerarquía y categoría de las ideas, permite pensar con palabras e imágenes, fomenta el aprendizaje multidimensional, permite un aprendizaje global.

MAPA CONCEPTUAL: representa las relaciones significativas entre los principales conceptos incluidos en el texto en forma de proposiciones (entendida como la unidad semántica formada por dos o más términos conceptuales unidos por palabras de enlaces o nexos, con diferentes símbolos).

ESTRATEGIAS DE RECUPERACIÓN

La Mejor forma de facilitar la recuperación de una información es que haya existido previamente una buena elaboración y organización del material y se haya dedicado esfuerzo para el almacenamiento en la memoria a largo plazo. Una forma de potenciar el recuerdo es utilizar el aprendizaje multicanal (diversidad de canales sensoriales). Es imprescindible para recuperar información no encontrarse en una situación de ansiedad. Claves para minimizar la ansiedad: se suele tener menos ansiedad cuando se ha estudiado; a igualdad de condiciones, el estudio mejora la amortiguación de la ansiedad por el miedo al suspenso. Se habla de tres tipos:

• Los que estudian y tienen ansiedad porque quieren notas.

• Los que no estudian y aún así tienen ansiedad.

• Los que no tienen ansiedad, por estudiar o por no estudiar.

Hay que tener en cuenta los dos minutos de blanco; controlar y reestructurar las ideas o creencias amenazantes a nuestro rendimiento en el examen. Después del examen es importante que todos los alumnos verifiquen el proceso de ejecución de ese examen. Los días previos al examen y el día anterior se debe hacer un repaso, tener una alimentación adecuada; es necesario un descanso y un sueño reparador.

ESTRUCTURAS METACOGNITIVAS

Metacognición se refiere a dos acepciones; la primera, es el conocimiento que el estudiante tiene sobre sus propios procesos cognitivos. La segunda, es la capacidad para controlar estos procesos, organizando y modificando los mismos en función de los resultados del aprendizaje.

En la enseñanza metacognitiva se diseñan programas en los que se instruye a los alumnos a identificar sus puntos fuertes y débiles en el proceso de aprendizaje; también se le instruye en la práctica y conocimiento de estrategias de aprendizaje. También en estrategias de planificación del tiempo, en procesos de automotivación y a que evalúen de forma periódica su proceso de aprendizaje.

• ESTRATEGIAS AFECTIVAS

Son aquellas acciones que realiza el estudiante para controlar sus afectos relacionados con el aprendizaje en general y con el estudio en particular.

Son las acciones que realiza el estudiante para manejar su motivación y para regular la ansiedad frente al aprendizaje y al estudio.

¿Por qué es importante usar estas estrategias?

Porque para estudiar y aprender no es suficiente saber estudiar y procesar adecuadamente la información. Es necesario estar interesado en aprender y controlar las interferencias emocionales que podrían alterar los procesos cognitivos.

¿Qué es la motivación?

Es un estado interno que activa, dirige y mantiene la conducta. La motivación para aprender es la tendencia del estudiante a encontrar las actividades académicas significativas y valiosas y a tratar de derivar de estas, a través de acciones concretas, beneficios académicos.

¿Qué es la ansiedad?

Incomodidad general, impresión de que algo malo va a ocurrir, un sentimiento de tensión; puede ser causa o efecto del fracaso escolar. Puede ser transitoria o formar parte de la estructura personal del estudiante.

ESTRATEGIA MÍNIMA

• Pinta un círculo de medio cm. de diámetro. Con lápiz o bolígrafo, llénalo de puntitos; al señalar los puntos alterna con fuerza y suavidad.

• Cierra los ojos y trata de ver con la imaginación un círculo grande. Fíjate en él. Ve reduciéndolo poco a poco hasta que se convierta en un punto. Descansa 30 segundos concentrándote en el punto.

• Con los ojos abiertos, fíjate en un ángulo de la habitación y concéntrate en él olvidando el resto. Permanece así durante 30 segundos. Después dibuja el ángulo de la habitación.

• Toma un alfiler de acero. Estudia su cabeza por todos sus costados, poniendo en ello toda tu atención y sentidos, olvidándote de todo lo demás. Después visualiza el alfiler sobre un fondo negro.

• Muy relajado, concéntrate en tu respiración, siguiendo su ritmo durante dos minutos.

• Dirige la vista a la derecha y mantén esa posición durante un minuto. Siente la tensión de los ojos. Vuelve los ojos a la posición normal, sin dirigir la mirada hacia ningún objeto. Repite el proceso hacia arriba, abajo y el lado izquierdo.

• Mueve los hombros adelante y atrás varias veces; arriba y abajo, como sacudiéndolos y simultáneamente en círculo. Después déjalos caer relajados. Siente la sensación de relajación.

SISTEMAS DE REFLEJOS

Distinguimos entre reflejos permanentes y del neonato; los primeros son duraderos a lo largo de nuestra vida, salvo patologías. Los neonatos son temporales y la mayoría desaparecen entre el tercer y el quinto mes; dentro de estos hay:

• ADAPTATIVOS

Succión: se estimula a través de los labios y la respuesta es de succión.

Deglución: tragar automáticamente; este y el anterior asegura la supervivencia.

De búsqueda: al estimular las mejillas o alrededores, orienta la boca hacia la fuente del estímulo.

• LIGADOS A LA MOTRICIDAD

Prensión: estimular la palma de la mano para que el niño agarre con gran fuerza.

Natación: es de dos tipos; cuando se le introduce en el agua, simula nadar. Por otro lado, un mecanismo interno hace que se cierre la glotis para evitar que se ahogue.

Reptación: lo ponemos boca abajo, con los pies apoyado en algo y el niño simula, sin desplazarse, el gateo.

De marcha autónoma: sujeto por las axilas, el niño toca el suelo y simula marcha.

De ascensión: sujeto por las axilas, le colocamos un obstáculo que toque la punta de los pies, y el niño simula subir el escalón.

Tónico-asimétrico del cuello: cuando el bebé apoya un lado de la cara en la cuna, extiende el mismo brazo, el otro lo contrae y flexiona la pierna contraria.

• AUTOPROTECTORES

De moro: golpe brusco cuando el niño está boca arriba, que le hace estirar brazos y piernas y contraerlos después.

De paracaidista: sosteniéndole boca abajo, se simula una caída y el niño extiende los brazos.

• OTROS REFLEJOS

De Babinski: con un lápiz se recorre del talón al dedo; el niño abre en abanico los dedos y extiende el gordo hacia arriba. Si persiste este reflejo en demasía indica algún problema medular.

PERCEPCIÓN AUDITIVA

Como en la vista también la audición presenta preferencias al nacer; se siente inclinado por los sonidos agudos y también por los sonidos, acompasados que evocan el latido de la madre. El sistema auditivo es muy superior en maduración al visual, ya que al cuarto o quinto mes de embarazo el niño es capaz de percibir sensaciones sonoras del exterior.

En el nacimiento, el sistema auditivo prácticamente idéntico al sistema adulto.

PERCEPCIÓN OLFATIVA, GUSTATIVA Y TÁCTIL

Ciertas investigaciones con niños de dos días han demostrado que son capaces de discriminar distintos olores. Mac Farlane comprobó que niños a los seis días diferenciaban el olor de la leche de sus madres al de otras leches maternas. En general tenemos una capacidad similar a la del adulto para diferenciar olores, y los olores que para el adulto son desagradables, también lo son para el neonato.

Se ha comprobado que en el seno materno también preferimos lo dulce; Steiner dio a probar a neonatos distintas sustancias dulces, amargas,… y concluyó que son capaces de diferenciar los sabores básicos, a partir de las distintas caras que ponían los niños.

Toda la piel del neonato es un espacio para recibir caricias, distintas temperaturas, distintas texturas. El tacto para el bebé es un canal de expresión emocional, de expresión de apego a la madre y también es imprescindible para la interpretación de estados anímicos, cuando está molesto, relajado. Wallon decía que esto era diálogo tónico, a través del contacto piel a piel.

LEYES PSICOMOTRICES

Obedecen a dos grandes leyes:

Céfalocaudal: nos dice que las primeras partes del cuerpo en controlarse son las más cercanas a la cabeza.

Próximodistal: nos dice que primero se controla lo que está más cerca del eje de simetría corporal que lo que está más lejos.

G:\estrategias-de-aprendizaje metacognitiva.htm

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